
Aburrido, aburrido, aburrido, aburrido. La sensación llega a ser aplastante y se vuelve aún más molesta cuando me recuerdo a mi mismo que tengo muchas cosas que hacer. Bueno, no tengo que hacerlas. Quiero hacerlas. Pero si aun en la cotidianeidad de la vida diaria, algunas de estas cosas parecen mundanas; ahora que estamos en la antesala del Apocalipsis, creo que a veces me parecen ridículas.
2012. De repente fue 2012. Yo no recuerdo a nadie mencionar el 2012 antes de que llegara el 2000. Y el 2000, bueno, uno lo entiende. Un número tan cerrado luce cool. ¿2002? Suena bien, es simétrico. Pero 2012 simplemente no me parece una fecha atractiva para el fin del mundo. He tratado de no ponerme apocalíptico con esto de la epidemia, pero ayer me desperté con un temblor (Sí, a esa hora, me duermo muy tarde por el puente) y me dije a mi mismo: Bueno, ok, tal vez sí es fin de los tiempos.
No voy a caer en pánico, soy muy flojo para eso. Me limitaré a decir que para ser el fin del mundo, es algo aburrido. Sea cual sea la situación, el gobierno suspendió clases hasta el seis. Después de eso:
a) Todo regreso a la normalidad y la influenza sólo se queda en los chistes que la gente va a inventar (Ya escuche algunos bastante malos).
b) Los infectados se transforman en zombies y me veo protagonizando mi propia película de acción huyendo hacia algún paraíso tropical inhóspito.
Como sea, la cosa es que los diez días de encierro son irrefutables. Todo esta cerrado y la gente con cubre bocas no produce nada de confianza.
No diré que lo odio. Es una extraña sensación el estar confinado a un sitio la mayor parte del día. El encierro hace cosas graciosas con la gente. Calculo que para el próximo lunes ya voy a estar como Martin Sheen al principio de Apocalypse Now, dando vueltas y bailando y rompiendo espejos a puñetazos.
-¡El horror, el horrorrr!
Nah, no creo llegar a ello realmente: Me mantengo ocupado en múltiples actividades. Mi casa crea un ambiente ideal, no lo había notado hasta hace poco pero realmente tiene el tipo de casa de asesino serial. Quiero decir que si vieran mi casa en un documental de televisión y les dijeran que ahí vivió Ed Gein, podrían creerlo fácilmente. No tanto porque sea escabrosa, sino por todas las cosas viejas, chatarra, papeles, polvo sobre polvo. Con la imaginación adecuada uno puede hacer casi de todo por aquí.
En fin, otra de las actividades con la que pretendo mantenerme ocupado (hasta que repentinamente muera) es revivir este blog. Deje de escribir hace mucho. Lo sé. La cosa es que siendo honestos, no me fascina la idea los blogs. Tal vez tenga que ver con el hecho de que mi computadora es lenta y siempre postear resulta fastidioso.
Pero en fin, si es el final de la raza humana, al menos subiré todos los dibujos y pensamientos que pueda.
Y si nos vamos cronológicamente, creo que es necesario empezar con el esténcil del cubo. Si bajan algunos posts verán que ya había hablado de hacerlo desde hace mucho. Y de hecho ya hace mucho que los puse.
El primero en mi garaje.
2012. De repente fue 2012. Yo no recuerdo a nadie mencionar el 2012 antes de que llegara el 2000. Y el 2000, bueno, uno lo entiende. Un número tan cerrado luce cool. ¿2002? Suena bien, es simétrico. Pero 2012 simplemente no me parece una fecha atractiva para el fin del mundo. He tratado de no ponerme apocalíptico con esto de la epidemia, pero ayer me desperté con un temblor (Sí, a esa hora, me duermo muy tarde por el puente) y me dije a mi mismo: Bueno, ok, tal vez sí es fin de los tiempos.
No voy a caer en pánico, soy muy flojo para eso. Me limitaré a decir que para ser el fin del mundo, es algo aburrido. Sea cual sea la situación, el gobierno suspendió clases hasta el seis. Después de eso:
a) Todo regreso a la normalidad y la influenza sólo se queda en los chistes que la gente va a inventar (Ya escuche algunos bastante malos).
b) Los infectados se transforman en zombies y me veo protagonizando mi propia película de acción huyendo hacia algún paraíso tropical inhóspito.
Como sea, la cosa es que los diez días de encierro son irrefutables. Todo esta cerrado y la gente con cubre bocas no produce nada de confianza.
No diré que lo odio. Es una extraña sensación el estar confinado a un sitio la mayor parte del día. El encierro hace cosas graciosas con la gente. Calculo que para el próximo lunes ya voy a estar como Martin Sheen al principio de Apocalypse Now, dando vueltas y bailando y rompiendo espejos a puñetazos.
-¡El horror, el horrorrr!
Nah, no creo llegar a ello realmente: Me mantengo ocupado en múltiples actividades. Mi casa crea un ambiente ideal, no lo había notado hasta hace poco pero realmente tiene el tipo de casa de asesino serial. Quiero decir que si vieran mi casa en un documental de televisión y les dijeran que ahí vivió Ed Gein, podrían creerlo fácilmente. No tanto porque sea escabrosa, sino por todas las cosas viejas, chatarra, papeles, polvo sobre polvo. Con la imaginación adecuada uno puede hacer casi de todo por aquí.
En fin, otra de las actividades con la que pretendo mantenerme ocupado (hasta que repentinamente muera) es revivir este blog. Deje de escribir hace mucho. Lo sé. La cosa es que siendo honestos, no me fascina la idea los blogs. Tal vez tenga que ver con el hecho de que mi computadora es lenta y siempre postear resulta fastidioso.
Pero en fin, si es el final de la raza humana, al menos subiré todos los dibujos y pensamientos que pueda.
Y si nos vamos cronológicamente, creo que es necesario empezar con el esténcil del cubo. Si bajan algunos posts verán que ya había hablado de hacerlo desde hace mucho. Y de hecho ya hace mucho que los puse.
El primero en mi garaje.
No han corrido con suerte, ninguno de los fotografiados. El primero fue puesto en el instituto de psiquiatría de la UNAM, pero seguro pensaron que era algo de pésimo gusto. Lo borraron al instante y lo mismo pasó con uno hecho en la cafetería del anexo de ingeniería ( y que bueno, porque le habían pintado consignas del cgh a un lado y no simpatizo con esos weyes), y en la entrada de la facultad de ciencias. No duraron casi nada.























¡¡TITANIO!! 
Sí, esos son los malos, noten al Zombie-luchador-SS.
Así es como se ve un SS enmascarado y encabronado.
¿Opiniones?

Para los que aun tienen la duda: Sí, me gusta mucho Joy Division. El tercer stencil que hice fue este, bastante sencillo.
Bob Dylan.
Desde hace mucho que he fantaseado con lo genial que sería ajustarse dos brazos robóticos debajo de las axilas ¡Así podría tocar esa guitarra doble como se debe! Una especie de arnes robot conectado a la espina dorsal que recibiría instrucciones del cerebro. Como en la onda de lo que hacia el Doc Ock en Spiderman. Hasta llegué a hacer algunos bosquejos en la prepa, perdí los originales pero recientemente los hice de nuevo, sin animo de sonar presuntuoso, creo que Da Vinci los envidiaría... Pero tal vez no.
Aparte de algunas ideas de la utilidad de dicho invento...
y TAMBIÉN.
De eso pasé a pensar en algún personaje que conociera por ahí, que tuviera cuatro brazos. La verdad es que no hay muchos y el primero que saltó a mi mente fue el General Grievous, del episodio 3 de la guerra de las galaxias, esto es un pequeño dibujo hecho hace unos meses en clase de apreciación cinematográfica:
La cosa se quedó ahí por un tiempo, pero meses despues decidí experimentar un poco más con la idea y realizé un pegoste algo primitivo que me dió una perfecta idea de lo que sería el stencil.
De eso pasé a esto...
¿Ven como las cosas van evolucionando solas? ahora si tiene posibilidades de ser algo grande. Así que lo que sigue Es lo que me gusta llamar el "proceso burocratico del stencil", se podría decir que es la parte menos divertida: Esperar en largas colas del Office para que te atienda una chica que te mira con cara de: ¿Para que vergas quieres que te haga una ampliación dos metros de un robot tocando la guitarra?... Me dice cosas como: "No va a salir bien", le digo que no importa y la mujer me tiene que amplificar la imagen varias veces y por partes, como un rompecabezas.
Se me pasó por completo fotografiar la imagen grande. La de dos metros de alto por uno y pico de ancho. Aún cuando la tuve pegada a la pared de mi cuarto por varios días, era hipnotica. Despues de eso hay que conseguir las micas, dibujar en ellas y cortarlas, el proceso es bastante cansado y especialmente doloroso para la muñeca.
así se veía, era rapido, letal, de sus brazos se desprendian ¡otros dos brazos! podia pelear con cuatro sables laser a la vez, incluso más ya que también usaba sus pies, en pocas palabras ERA UNA MAMADA!
Sé que las últimas tres Star Wars no son del agrado de todos y que muchos no estan familiarizados con el General Grievous. Despues de todo, en la película sólo sale un rato tosiendo y Obi Wan termina matándolo a balazos cual si fuera una puta del barrio chino despues de una pelea nada emocionante. Sólo los que vimos las caricaturas esperabamos mucho del General.
Las siluetas de los responsables. Sí ya sé, que mamón.
Una capa blanca para el fondo.


